Fractura por estrés

Síntomas, tratamiento y vuelta a correr
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E.Richeux

El hueso que rompe la rutina

¿Un dolor preciso que empeora con cada zancada? Quizá te acecha una fractura por estrés. Síntomas, diagnóstico, duración del reposo y vuelta: hacemos balance.

¿Qué síntomas deben alertarte? 🦴

A diferencia de la fractura clásica, la fractura por estrés no aparece tras una caída, sino por la acumulación de pequeños impactos repetidos que tu hueso ya no tiene tiempo de reparar. Cada zancada crea microlésiones que el organismo suele compensar, hasta el día en que la demolición va más rápido que la reconstrucción. En el corredor, afecta sobre todo a la tibia, los metatarsianos y el peroné, más raramente al cuello del fémur o al hueso navicular, dos localizaciones de alto riesgo que exigen una atención rápida. El síntoma clave se resume en un dolor localizado en un punto preciso, sensible cuando presionas, que aparece con el esfuerzo y acaba colándose también en reposo, a veces acompañado de una ligera hinchazón. Mientras que la periostitis tibial se extiende a lo largo de varios centímetros, la fractura por estrés se señala con el dedo.

Una radiografía normal no debe tranquilizarte demasiado rápido, porque la lesión suele permanecer invisible durante las dos o tres primeras semanas. La RM se impone como la prueba de referencia para confirmar el diagnóstico y evaluar la gravedad 🩻.

En cuanto a las causas, la sobrecarga de entrenamiento encabeza la lista, seguida de un aporte energético insuficiente, una falta de vitamina D o un sueño deficiente. La estadounidense Mary Cain, prodigio del mediofondo, contó en 2019 haber sufrido cinco fracturas relacionadas con el déficit energético relativo en el deporte (RED-S), un recordatorio contundente de que el hueso también se alimenta en el plato 💔.

¿Cómo tratar una fractura por estrés y cuánto tiempo dura? 🩹

1. Dejar que el hueso consolide

Para una localización de bajo riesgo, como la tibia, cuenta por lo general con seis a ocho semanas sin correr, a veces con una bota de descarga. Las fracturas de alto riesgo suelen requerir tres meses o más, incluso una intervención quirúrgica. Mientras tanto, la bicicleta, la natación y el aquajogging mantienen tu cardio siempre que no provoquen dolor ⏳.

2. Corregir lo que provocó la rotura

Una consulta con un médico deportivo permite hacer un balance completo: volumen de entrenamiento, zapatillas, alimentación y, si hace falta, medición de vitamina D o analítica hormonal. Come hasta quedar saciado, sobre todo en periodos de mucho volumen, porque un hueso mal alimentado se reconstruye mal 🥦.

3. Volver sin recaídas

La luz verde llega cuando caminas y saltas a la pata coja sobre una pierna sin el menor dolor. Luego alterna caminata y carrera durante unas semanas, preferiblemente en terreno blando, y después aumenta tu volumen un 10 % por semana como máximo, incorporando dos sesiones de fortalecimiento muscular.

¿Qué carreras elegir para tu regreso?

En Francia, la Course des Héros Paris ofrece un retorno ideal a principios de junio, con formatos de 1 km, 5 km y 10 km abiertos tanto a la carrera como a la caminata. En el bosque de Boulogne, los 10 km de UNICEF también proponen un 5 km. Si prefieres los senderos bajo los árboles, el Trail des 3 Forêts ofrece 12 km con salida desde Clichy-sous-Bois, en Seine-Saint-Denis, sobre un terreno más blando que el asfalto. A nivel internacional, el Maratón de Lausana prevé un 10 km o marcha nórdica🇨🇭. El resto del calendario de carreras en Suiza te espera para tu próxima etapa una vez que tus huesos estén de nuevo en forma.

Una fractura por estrés obliga a una pausa, no a un abandono. Deja que el hueso consolide, corrige lo que lo debilitó y luego vuelve con un 5 km o un 10 km antes de reservar tu próximo dorsal en Finishers.

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