¡Eh tú! Ven rápido a descubrir la Charente-Maritime, y más concretamente la estación balnearia de Royan. Situada en Nueva Aquitania, a orillas del océano Atlántico, en la desembocadura del estuario de la Gironda, la capital de la Costa de la Belleza te reserva muchas sorpresas, con su clima suave. Entre los parques naturales regionales del Marais Poitevin y del Périgord-Limousin, y a medio camino entre La Rochelle y Burdeos, Royan te abre las puertas de sus espléndidas costas.
Empieza tu aventura royannesa recargando energías en el mercado central (con forma de concha de vieira), es un imprescindible de la ciudad. Se encuentra al final del Boulevard Aristide Briand, diseñado para parecerse a una flecha de arco, en recuerdo de las guerras mundiales, de las que la ciudad fue víctima. A unos pasos de allí, podrás descubrir la sorprendente Iglesia Notre-Dame-De-Royan, así como la Iglesia Saint-Pierre. Luego ve a descansar las piernas visitando el museo de Royan, situado en el barrio histórico de Pontaillac. Este barrio se salvó durante los acontecimientos históricos, y podrás observar magníficas villas y casas de lujo. Después, rumbo a Saint-Suplice-de-Royan, un pueblecito a 7 km tierra adentro, donde podrás visitar un templo protestante cuya forma y arquitectura neorrománica te dejarán boquiabierto (¡se trata de uno de los 4 templos octogonales de Francia)!
Casi se nos olvida que estamos junto al mar, ¿no? Prometido, ¡vas a alucinar! (mientras no sea sal marina en los ojos, todo bien 😂). Sabemos que siempre es complicado encontrar una playa que cumpla todos nuestros criterios, así que te vamos a dar algunas direcciones. La Playa de la Grande-Conche es la más conocida. Situada en el centro, se extiende por toda la costa oeste de la ciudad, ideal para un footing matutino con los pies en el agua. Para una playa con una bonita vista, podemos recomendarte la de Saint-Georges-de-Didonne, que se encuentra entre las Puntas de Vallières y de Suzac. Si aún no te convence (empiezas a ponerte exigente), entonces corre a la Playa de Chay con sus acantilados, situada en el paseo de la Côte d’Argent.
En Royan, no puedes dejar de ver el Puente del Diablo (vale, está en Saint-Palais-Sur-Mer), será la ocasión de aprender un poco más sobre la leyenda atribuida a la creación de este puente, ¡no te contamos más! Durante tu jogging, pásate por los Puits de l’Auture, que el mar ha ido excavando a lo largo de los años (¡ojo no te caigas dentro!). Están cerca del Sendero de los Aduaneros, por el que podrás continuar tu carrera. ¿El broche de oro? Las míticas Cabañas de Carrelet a dos pasos... Para tener un espléndido panorama del océano, ve hasta el parque del Estuario, situado en un acantilado cerca del estuario de la Gironda. Desde allí, toma un barco y parte a descubrir el faro de Cordouan, que resulta ser el más antiguo de Francia.
¿Qué, lo del barco no es lo tuyo? En ese caso, quédate con tus zapatillas y vete a hacer un buen running a lo largo de los canales de Royan: tú eliges entre el canal del Marais de Pousseau, de Boube o del Rivaud. Si tienes valor, incluso podrás llegar hasta Sète (gracias al canal de los 2 mares). Para respirar el aire fresco de la naturaleza, entrena alrededor del lago de la Métairie o de Enlias, o bien ve hasta el Bosque estatal de la Coubre para preparar tu próximo trail !
¡No nos habías dicho que venías a reconocer el terreno de tu próxima carrera! Dinos, ¿te apuntas al Maratón Royan Côte de Beauté o a las 48 horas de Royan? También puedes alinearte en las carreras de los alrededores como la del Puente del Diablo, la ronda del Estuario o incluso el Trail arena y bosque. Sea en Royan o cerca, lo pasarás en grande, confía en nosotros.
Nos imaginamos que después de todo esto tendrás un hambre de lobo, así que no dudes en degustar una porción de Galette Charentaise con angélica. Y con calma con los berlingots charentais, sería una pena coger caries.
¿Convencido? ¡Royan, seguirás soñando con ella durante mucho tiempo!
La plataforma de nueva generación que ayuda a los entusiastas del deporte de todos los niveles a descubrir territorios y patrimonio a través de carreras adaptadas a ellos.