El TCS New York City Marathon, o simplemente el Maratón de Nueva York 🇺🇸, es una cita para marcar en tu calendario de carreras en Estados Unidos 📅. Cada primer domingo de noviembre, los cinco boroughs de la ciudad más famosa del mundo se transforman en uno de los mayores escenarios del deporte popular del planeta 🗺️. Y cuando decimos "grande", lo decimos en serio: con más de 50 000 finishers cada año, el Maratón de Nueva York es, sencillamente, el maratón más concurrido del mundo 🌎. No el más rápido, no el más llano, no el más fácil, sino el que reúne, el que une, el que electriza y el que marca de por vida a quienes tienen la suerte de formar parte.
Para entender lo que representa esta carrera, hay que retroceder un poco. Todo empieza en 1970 en una indiferencia casi general: 127 corredores toman la salida para completar varias vueltas en Central Park, ante un puñado de espectadores. El ganador, Gary Muhrcke, completa los 42,195 km en 2h31'38 ⏱️. Una hazaña para la época, en el más absoluto anonimato 🧍. Por entonces, el maratón neoyorquino es una pequeña carrera local, muy lejos de la imagen faraónica que tiene hoy. Es en 1976, bajo el impulso del director de carrera Fred Lebow y del corredor George Spitz, cuando todo cambia: el recorrido deja los senderos de Central Park para atravesar los cinco distritos de la ciudad: el Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island. Este giro será decisivo. El maratón se dispara, las inscripciones con él, y la carrera entra en la leyenda 📖.
Fred Lebow, por cierto, merece que nos detengamos. Este inmigrante rumano, fundador del New York Road Runners y verdadera alma de la carrera, lo dio todo para hacer del Maratón de Nueva York lo que llegó a ser. Él mismo corre la prueba en 1992, con 60 años, afectado por un cáncer cerebral, acompañado por la gran Grete Waitz (nueve veces ganadora en Nueva York), que baja el ritmo para no separarse de él. Cruza la meta en 5h32. Fred fallece dos años después, en 1994. Su estatua preside hoy la entrada de Central Park, a la altura del finish 🗿.
El recorrido actual es una auténtica epopeya urbana que comienza en Staten Island, sobre el puente Verrazano-Narrows 🌉, uno de los mayores puentes colgantes del mundo, y no termina hasta Central Park. Los corredores atraviesan luego Brooklyn (los kilómetros 2 al 13, los más festivos de la carrera 🎉), suben hacia Queens, cruzan el puente de Queensboro en silencio: una subida exigente y casi mística, sin espectadores en el propio puente, antes de desembocar en Manhattan en el kilómetro 26 🏙️. Este momento es conocido como uno de los más intensos del maratón mundial: la multitud apiñada en la Primera Avenida ruge a la llegada de los corredores como si cada uno estuviera a punto de ganar la carrera. Muchos cuentan que ahí es donde sus piernas vuelven a arrancar solas, llevadas por el muro de sonido 📣. Luego se pasa por el Bronx para un desvío corto pero simbólico, antes de volver a Manhattan, bajar por la Fifth Avenue y zambullirse en los senderos de Central Park para el final 🌳. La llegada, siempre en el parque, es uno de los finish más icónicos del mundo del running 🏁.
El desnivel total ronda los 400 metros positivos, lo que lo convierte en un recorrido técnicamente exigente para un maratón urbano. Los puentes: Verrazano, Pulaski, Queensboro, Willis Avenue, Madison Avenue: son las verdaderas dificultades del trazado. Tantas subidas que rompen el ritmo justo cuando las piernas ya empiezan a negociar con el cerebro 🧠. El tiempo de noviembre en Nueva York también puede aguar la fiesta: desde la suavidad soleada hasta el frío mordiente y el viento en rachas, todo es posible 🌬️. La edición de 2012 incluso fue cancelada, algo rarísimo, por los daños causados por el huracán Sandy, unos días antes.
El TCS New York City Marathon forma parte del club muy exclusivo de los World Marathon Majors 🏅, junto a Tokio, Boston, Berlín, Chicago, Londres y Sídney. Estas siete carreras constituyen el Grial del corredor de ruta, y Nueva York es la edición más festiva, la más desmesurada, la más neoyorquina, es decir: excesiva en el buen sentido del término 😁. Los ganadores élite corren por premios en metálico considerables, pero lo que hace singular a Nueva York es que los 50 000 participantes de a pie viven exactamente la misma carrera, sobre el mismo asfalto, bajo las mismas ovaciones. Aquí no hay recinto VIP para las piernas 🫣.
En cuanto a récords, el etíope Tamirat Tola posee el récord del recorrido masculino con 2h04'58, establecido en 2023. En mujeres, es la keniana Hellen Obiri quien ostenta el récord con 2h19'51, logrado en 2025. Marcas que demuestran que el recorrido neoyorquino no es una pista de velocidad y que la metrópoli guarda muy bien sus secretos 💎.
Para participar, primero hay que entender algo fundamental: las plazas son escasas y el camino para conseguir una puede llevar años ⏳. El Maratón de Nueva York funciona con un sistema de sorteo, la lotería, que se abre cada año en primavera 🎟️. Se presentan cientos de miles de solicitudes para un número limitado de plazas destinadas a los corredores del gran público. Las probabilidades de ser seleccionado al primer intento son relativamente bajas, del orden del 10 al 15% según el año. Pero el sistema recompensa la fidelidad: cada año en que no sales en el sorteo, acumulas una oportunidad adicional para la edición siguiente. En otras palabras, cuanto más esperas, más aumentan tus probabilidades 📈.
Si la paciencia no es tu virtud cardinal, existen otras vías. El New York Road Runners (NYRR), la organización que gestiona la carrera, ofrece un programa para los corredores que participan en 9 carreras oficiales del NYRR durante el año y realizan un día de voluntariado: la clasificación queda entonces garantizada para la edición siguiente 🏃. Un trato que obliga a implicarse en el ecosistema local, pero que tiene el mérito de ser equitativo ⚖️. También es posible pasar por un operador de viajes oficial ✈️, que dispone de un cupo de dorsales: a cambio de un paquete que incluye alojamiento y organización, claro 💁. Las asociaciones benéficas asociadas a la carrera también ofrecen dorsales a cambio de un compromiso de recaudación mínima de fondos. Y, por último, los corredores que hayan logrado marcas de clasificación lo suficientemente rápidas pueden acceder a un cupo de plazas dedicado a la élite... pero los estándares son altos.
Los corredores se agrupan en tres pueblos distintos según el color de su dorsal, y la espera puede durar varias horas antes de la salida 🫡. Es una experiencia en sí misma: miles de personas sentadas sobre mantas térmicas doradas, charlando en quince idiomas, picando barritas de cereales y viendo salir el sol sobre la bahía de Nueva York ☀️. Suena el cañonazo y, unos segundos después, "New York, New York" de Frank Sinatra invade los altavoces 🔊. Ese momento, ningún corredor lo olvida jamás.
A lo largo de toda la carrera, el ambiente es sencillamente increíble 🎉. Los habitantes de los cinco boroughs salen en masa, algun·os disfrazad·os, otr·os con carteles manuscritos con el nombre de los corredores (piensa en poner tu nombre en tu camiseta, de verdad: entenderás por qué en el kilómetro 30 cuando lo necesites). En Brooklyn, los altavoces escupen hip-hop y góspel 🎼, los grupos de góspel cantan en los pórticos de las iglesias y las barbacoas familiares se encienden desde por la mañana 🎷. Es desconcertante, alegre, improbable. Recordarás durante mucho tiempo el baño de multitudes al entrar en Manhattan justo después del puente de Queensboro 🌁. Te acordarás del descenso por la Fifth Avenue, del frío que muerde, de los últimos kilómetros en los que cada curva parece ser la última y nunca lo es del todo... 😩
Si cruzas la línea de meta del Maratón de Nueva York 🏁, no olvides comprar el New York Times 🗞️ a la mañana siguiente. Tendrás el orgullo de ver tu nombre y tu crono impresos en blanco y negro en el encarte especial dedicado a la carrera. En la ciudad que nunca duerme, habrás dejado una huella. Un recuerdo magnífico ❤️.
La Gran Manzana al alcance de la mano 🗽
Otra opción: pasar por una agencia de viajes especializada. Eso es lo que propone Contrastes Running: reservando tu paquete, obtienes un dorsal garantizado para el Maratón de Nueva York, sin pasar por el sorteo.
Aquí está el recorrido del Maratón de Nueva York 🗺️
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